Como ya es costumbre, en nuestra capital, después de unas horas de lluvia, queda todo inundado, entonces comienzan nuestros brillantes encargados, asesores, responsables; que se debe hacer. Unos dicen continuemos normalmente, es parte d
e nuestra historia, estamos acostumbrados… otros dicen se corto el agua, se salio el San Carlos y otros, suspendamos las clases, y que los alumnos se queden en sus casas para que no se mojen. Ahora esto no queda solamente en eso, que sucede con aquellos alumnos que reciben su alimentación en los colegios, su desayuno y almuerzo por lo bajo, como llueve y se suspenden las clases, también se deberá suspender el hambre, y otras necesidades, que pasa con aquellas familias en donde el padre y la madre trabajan, esos niños tienen que saber cuidar la casa, prepararse algo para comer y entretenerse SÓLO, eso sí, mejor no pensar si tienen hermanos y menos si son menores.
Otro punto anecdótico de este asunto de suspender las clases a los alumnos
, es que todos son alumnos, los profesores dicen para que vamos a trabajar, si no tenemos alumnos, me pregunto ¿dónde queda el concepto de la responsabilidad? Y en el caso que por algún motivo llegan alumnos, donde esta ese o esa profesora para recibirlo y brindarle su apoyo o indagar acerca de la situación de su alumno y su hogar.
Para variar los mismos de siempre, este punto es conflictivo, en toda institución siempre están los que apoyan al director y otros que definitivamente no lo hacen y tienden a remar para el otro lado, a los últimos, son los primeros en llamar en la mañana para preguntar con un sentido de afirmación “como se suspendieron las clases, no hay que presentarse… ¿cierto?”. A todos esos les pregunto ¿para que estudiaste tanto tiempo, si cuando más te necesitan tus alumnos, no estas?
En fin cada loco con su tema y cada mediocre con su… en fin, seamos más honestos y enfoquemos nuestras prioridades y compromisos sociales, ser profesor es mucho más que una persona que otorga un conocimiento o aprendizaje, ser profesor es un compromiso social muy grande, es cumplir varios roles al mismo tiempo y ojo, por las mismas “lucas ($)”. Teniendo como recompensa el reconocimiento de la comunidad (cariño, respeto, admiración y autoridad) y saber, que lo que se hace, es por las personas y nuestra comunidad.
Confiando en contar con tus comentarios, te dejo abierta esta puerta








Estimado amigo: gracias por la invitación a opinar en tu blog; sobre el artículo que publicaste el 23 de Mayo del 2008 quisiera señalarte que en la medida que avanzaba en la lectura, sentía en tus palabras la buena intención de fondo pero, al mismo tiempo percibía que mezclabas peras con manzanas. He tropezado con muchos puntos ciegos en tu comentario que me gustarían mencionar: existen ejemplos y planteamientos fracasados, con muchos errores de información; por ejemplo: en la medida tomada por el ministerio de educación el día 23 de Mayo, nosotros no tuvimos ingerencia alguna, veo más bien una tremenda preocupación de parte del profesor que llamó a primera hora, para nada lo encuentro una desfatachez profesional, todo lo contrario. También tus sentimientos socaban una rutina cotidiana del día a día, estás sufriendo del vicio por figurar en un entorno donde la corriente no debe marearnos por fuerte que avance, no debemos preocuparnos de cómo las personas actúan, sino comprender el modo en que nuestros sentimientos, acciones y dichos afectan también a los demás.
Todos somos sensibles a cualquier pérdida por minúsculas o de índole que sean, como señalan en el anterior comentario, ésta se convierte en gigante cuando a costado años, y a veces la vida entera para obtenerlas, pero no se trata de eso, amigo, uno posee una especie de barómetro interno que nos dice si el rol que hacemos nos dignifica o no."SI NO SABES A DONDE TE DIRIGES CUALQUIER CAMINO SIRVE"( como dice el refrán)y es este ir el que puede dañarnos seriamente, tal vez sea por esto que las personas sienten que su trabajo no les permite aprovechar a cabalidad su potencial y actúan de forma rutinaria y aburrida.
No hay actores buenos ni malos sino quienes viven o se reflejan en una corriente donde empeoran, deshumanizan o triunfan dependiendo exclusivamente de su elección.
Refiriéndome a un artículo de "Goleman": "DESDE TODO LOS AMBITOS POSIBLES SE COMIENZA A CONSIDERARLA INTELIGENCIA Y SUS COMPETENCIAS COMO CLAVES PARA EL EXITO PERSONAL".
No así se disgregue la esencia por el entorno laboral que mantenemos. Las voces aisladas no mejoran los caminos ni corrigen los fallos, sólo acentúan el impacto de lo negativo.
Juan Carlos Marrero